En todas partes he escuchado que la gente dice temer a la soledad, un día quedarse sin compañía y sin nadie al costado, sin nadie con quien comentarle del día o sus problemas cotidianos.
¿Soledad? Palabra que implica un sinnúmero de definiciones: soledad por amigos, soledad sentimental o soledad familiar. Todas y cada una de las definiciones que se les da crearán un infinito número de sensaciones, entre ellas el miedo.
He escuchado muchas veces que los seres humanos somos una entidad que no puede vivir sin socializarse, que depende de las demás personas para sobrevivir en una sociedad urbana como la que vivimos hoy en día (una supertribu, como lo llamara Demond Morris).
No tengo ninguna duda de que sea así, pero ¿qué es de las personas que se apartan de toda relación o al menos de una cuantas? ¿Podrán sobrevivir, ser personas normales, actuar de la misma manera?... Yo estoy seguro de que la respuesta es sí.
Sinceramente, pienso que las personas que no pueden estar solas en algún momento del día o de su vida es que presentan un problema, no estoy diciendo que tengan que irse al Larco Herrera de emergencia, solo digo que es un síntoma de que algo les sucede, algo les inquieta o simplemente tienen miedo al rechazo social o al que dirán, porque socialmente se cree que si estás rodeado de personas, es muestra de superioridad y de éxito.
Otra vez tengo q poner en claro que estoy completamente de acuerdo con las apreciaciones que tienen estas personas con respecto a signos de éxito. Pero todo en exceso hace daño.
Haz escuchado estas frases: "Acompáñame, porfa, a comprar un toque" o "Oye, hazme la taba un toque para ir acá nomás" (2 metros), porque estás solo. Ahhh, ¿estás triste?, o quizás, ¿estás preocupado por algo o estás enojado? Simplemente, las personas no conciben que uno quiere estarlo o simplemente le gusta esa sensación.
Simplemente, cuando escucho este tipo de frases, no les doy la importancia que debiera, pero meditando después (en momentos en que solo más que mal, es un bien y un derecho supremo) lo tomo en cuenta.
Con esto no quiero dejar dejar deducir que soy un persona que vive sin amigos y sin amistades, que para filosofando en algún rincón de la universidad o que simplemente reprime sus sentimientos y los plasma en un blog. Lo que escribo ahora lo he dicho y a diferentes personas, de eso no tengo problemas.
Empecemos a hablar del campo sentimental. Ciertamente, me causa gracia las personas que terminan de una relación y después a los pocos tiempo ya están con otras personas, esas que al terminar sufrieron con la separación, pero que por arte de magia de un día para otro, ohh, el amor llegó. Solo esto puedo decir: "Sin comentarios".
Para mí y para algunas personas, terminar una relación no significa, si es que verdaderamente la has querido, comenzar otra (tan rápido como terminaste) por varias razones:
Primero, el factor social implica mucho, las clásicas palabras de los amigos, "Oye, ya fue, mira, acá aún hay una(o) que esta buena(o), un clavo quita otro clavo". Con esto no quiero decir que uno tiene que echarse a lágrimas llorando bajo tu almohada pensando en la persona que fue, pero creo que uno mismo tiene que decidir las personas que realmente tienen que significar algo y no los amigos (lo digo por experiencia).
La segunda razón es que una persona no está psicológicamente preparada (ojo, estoy hablando de personas que realmente han querido) para asumir otra relación, por muy gratificante que esta sea. No estoy de acuerdo con esto, porque pueden hacer un daño terrible, uno a ti mismo y otro a la nueva pareja, porque pienso que uno tiene que ser sincero; no puedes tapar el sol con un dedo. No olvidas de un día para otro, aunque esa persona te pueda haber hecho mucho daño, y eso puede ser explicado simplemente por el estudio de las conductas según el psicoanálisis: "Nuestras conductas son el resultado de todas nuestras experiencias vividas, directas e indirectas, que, entremezcladas en un sinnúmero de ideas, pensamientos, conductas, gustos y disgustos, afloran para formar parte de nuestra personalidad".
Con este texto no quiero que piensen que soy de las personas beatas que piensan que después de una relación tienen que pasar 6 meses o un año o 2 para por fin estar libre de remordimientos y confusiones para comenzar otra vez la misma cantaleta. NO es así, estarás preparado cuando realmente lo sientas y eso es algo que tendrás que descubrir tu mismo, como lo estoy haciendo yo. Simplemente, estas cosas déjalas al libre albedrío , no busques, llegará y cuando ese día llegue, no dejes pasar ni un solo momento para ser feliz, porque de eso se trata la vida, de vivirla al máximo.
¿Soledad? Es una palabra que no representa un miedo diario, sino una de las formas de cómo me presento ante la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario